Estimado colega: Yo he dejado, por fin, la práctica de hemoterapia y banco de sangre, después de más de 35 años de actividad profesional.

Aun sigo trabajando en el MD Anderson, pero en otra actividad que se dedica a evaluar casos de oncología en otras instituciones, como proceso de evaluar la calidad de los diagnósticos y tratamientos que se proveen a pacientes oncológicos de esas instituciones. El objetivo es asegurar que la práctica oncológica se provee de acuerdo a los parámetros y guías actuales, nacionales  e internacionales y científicamente probadas.

El concepto de la donación voluntaria de sangre y componentes en   Hispanoamérica (HA) es solo un conjunto de palabras, sin mayor significado, que nadie presta atención ni respeta. Cuestiono si saben que ese concepto existe y lo que significa.

La práctica de hemoterapia en HA está totalmente basada en el donante pago y/o de reposición, excepto en el Hospital Garrahan de Buenos Aires, donde la captación de donantes es 100% voluntario. No sé cuál es la práctica actual en Cuba o Nicaragua.

En el resto de HA, los que se dicen hemoterapeutas, vergonzosamente, no son capaces, ni tienen la iniciativa ni creatividad, imaginación ni el deseo de captar donantes voluntarios o de crear programas con ese fin.

O, los pacientes buscan sus propios donantes o el sistema de soporte fuerza al paciente a buscarlos entre sus relacionados o remunerarlos.

Considero que los hemoterapeutas en HA son, mentalmente haraganes parasíticos y no tiene ni interés en cambiar o mejorar el sistema. Parecería que solo buscan oportunidades para hacer viajes a congresos con el fin de hacer turismo puro.

En países que he visitado e inspeccionado en HA, he podido observar en la puerta de los hospitales y clínicas personas “ofreciendo vender su sangre”, a sabiendas del banco de sangre local y del mismo hemoterapeuta.

Lastimosamente, pienso que en HA las cosas de este tipo no cambiaran hasta que el paciente/consumidor comienza a cuestionar las practicas delincuentes del sector de la hemoterapia.  Mi desilusión es tal, que he dejado de participar en eventos educativos en HA, ya que he llegado a la conclusión que las palabras que digo y el material que presento no tienen impacto ni influencia ni se observan cambios en sus prácticas y enfoques.

La falta de deseos de cambiar y mejorar el sistema es absolutamente desilusionante y amarga. Ello refleja  desidia, con carencia de integridad e interés en progresar y mejorar el sistema.

Después de vivir y trabajar en los Estados Unidos, en un sistema altamente competitivo con el objetivo de mejora continua e innovación constante, el enfrentarme con la practicas existentes en HA, desde el sur del Rio Grande a Tierra del Fuego, me han producido profunda amargura y desilusión de los profesionales y del sistema que actualmente existe.

Nosotros, en el MD Anderson Cáncer Center, Houston, Texas, hemos eliminado los donantes pagos en 1973 y nunca hemos permitido donaciones por reposición ni donaciones dirigidas. En mi mentalidad, ya casi americana, no cabe la noción del donante pago o de reposición. Me es absolutamente aberrante esa práctica de comercialización burda de la sangre de donantes, a sabiendas del sistema y de los profesionales de la hemoterapia.